Para preservar el acabado original, es importante evitar la exposición directa a la luz solar prolongada, ya que puede alterar el color tanto de la madera como del mármol. Se recomienda usar posavasos o manteles individuales al colocar bebidas u objetos decorativos para prevenir marcas, humedad o manchas accidentales. El mármol debe sellarse periódicamente con un producto específico para mantener su resistencia natural. En cuanto a la madera, aplicar cada cierto tiempo un aceite o cera protectora puede ayudar a nutrirla y realzar su veta. No arrastres objetos pesados sobre la superficie para evitar arañazos. Siguiendo estas prácticas, la mesa conservará su apariencia sofisticada durante años.